CHIHUAHUA, CHIH. — El diputado federal y presidente estatal del PRI, Alejandro Domínguez Domínguez, manifestó su rechazo a la nueva reforma federal que busca concentrar la totalidad de la obra pública del país en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Domínguez advirtió que esta medida no solo representa un riesgo administrativo y presupuestal, sino que pone en duda la calidad de las obras especializadas que requiere la nación.
Concentración del «negocio» y falta de especialización
Para el legislador chihuahuense, la iniciativa pretende centralizar de manera excesiva la construcción de hospitales, escuelas y cualquier tipo de infraestructura en una sola dependencia, lo cual, asegura, tiene fines cuestionables.
«Están tratando de concentrar el negocio en una secretaría. ¿Cuál va a ser la calidad de especialización que tendrá la SICT para construir un hospital? Un hospital tiene características técnicas específicas y no tienen los especialistas suficientes», cuestionó Domínguez.
Incertidumbre operativa y presupuestal
El diputado señaló que la reforma deja vacíos importantes sobre la administración de los recursos y la supervisión de las obras:
• Confusión de facultades: No queda claro si la suficiencia presupuestal la emitirán las secretarías usuarias (Salud o Educación) o la SICT.
• Burocracia técnica: Se desconoce si la SICT crecerá en personal para inspeccionar técnicamente las obras o si se dependerá de otras instituciones, lo que retrasaría los proyectos.
«Carreteras desmadradas»
Con un tono crítico, el líder priista utilizó la situación actual de los caminos federales como un indicador de la incapacidad de la secretaría para asumir nuevas responsabilidades.
«Si tienen las carreteras todas desmadradas, imagínense ustedes cómo van a construir infraestructura de otro tipo en el territorio nacional. Es un riesgo para la administración de la infraestructura en el país», sentenció.
Riesgo para el presupuesto y la democracia
Domínguez ligó esta centralización con las preocupaciones que el partido ha manifestado sobre el llamado «Plan B», señalando que ambas reformas, aprobadas recientemente en la Cámara de Diputados, atentan contra la eficiencia gubernamental y el equilibrio democrático.
«Fuimos en contra y lo expresamos en tribuna porque creemos que estas reformas son riesgosas para el Presupuesto de Egresos de la Federación y para México», concluyó el legislador.